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Preguntas generales sobre Omega-3

¿Tiene alguna pregunta sobre los ácidos grasos Omega-3? Aquí quizás puedes encontrar la respuesta.

Preguntas frecuentes › Preguntas generales sobre Omega-3

¿Contiene gluten?

No, este producto no contiene gluten. De hecho, puedes tener la total tranquilidad de que toda la gama de suplementos NORSAN es 100 % libre de gluten.

¿Deja regusto a pescado o produce eructos?

No. El mal sabor o el regusto desagradable en el omega-3 suele deberse a aceites de baja calidad o que se han oxidado por el calor y el paso del tiempo. Nuestro producto utiliza aceite altamente purificado con niveles de oxidación mínimos (bajo índice TOTOX), lo que garantiza su frescura y neutralidad. Además, si lo tomas siempre junto con una comida principal y un vaso de agua, evitarás cualquier tipo de molestia digestiva o reflujo.

¿Se deben hacer descansos o se puede tomar de forma continuada?

No es necesario hacer descansos. El omega-3 (EPA y DHA) es un ácido graso esencial, lo que significa que el cuerpo no puede producirlo por sí mismo y depende de la ingesta diaria para mantener niveles óptimos. A diferencia de ciertas vitaminas que se acumulan en el organismo o de estimulantes que generan tolerancia, el omega-3 se incorpora de forma continua a las membranas celulares. Su uso diario y prolongado es totalmente seguro y es precisamente lo que garantiza mantener sus beneficios a largo plazo.

¿Es mejor tomar el omega-3 con las comidas?

Sí. Recomendamos tomarlo junto a una comida principal (comida o cena) que contenga algo de grasa saludable. Esto mejora notablemente su absorción.

¿Cuánto tiempo hay que tomar Omega-3 para notar sus beneficios?

El omega-3 no actúa de forma inmediata, ya que el organismo necesita un tiempo para que los ácidos grasos (EPA y DHA) se incorporen a las células. Con una toma diaria y constante, los primeros resultados suelen notarse entre las 4 y 12 semanas, dependiendo de la dosis y del punto de partida de cada persona.

¿Cuál es la diferencia entre el aceite de pescado natural y el concentrado?

Muchos suplementos de Omega-3 utilizan aceite de pescado concentrado, el cual se somete a procesos químicos y acaba conteniendo solo 2 o 3 tipos de ácidos grasos. En cambio, un aceite de pescado natural conserva un complejo de más de 50 ácidos grasos diferentes que actúan en conjunto para beneficiar al organismo, ofreciendo el equivalente nutricional a consumir pescado directamente. Además, al mantener su estructura original, este aceite es mucho más estable y presenta un menor riesgo de oxidación.

¿Cuáles son los síntomas de una deficiencia de Omega-3?

En general, la dieta occidental actual suele provocar carencias de Omega-3. Muchas veces, sus síntomas pasan desapercibidos porque nos hemos acostumbrado a convivir con ellos en nuestro día a día; algunos de los más comunes son los trastornos del sueño, la falta de concentración o los problemas digestivos. Además, la falta de estos ácidos grasos puede estar relacionada con trastornos inmunológicos, incluso cuando no hay síntomas físicos evidentes. Por otro lado, en el caso de ciertas enfermedades, se ha observado que corregir esta deficiencia mediante la ingesta de Omega-3 puede contribuir a aliviar los síntomas y mejorar su evolución.

¿Cuáles son los beneficios del Omega-3?

A los ácidos grasos Omega-3 marinos (EPA y DHA) se les atribuyen múltiples propiedades. De hecho, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reconoce los siguientes beneficios:
  • Corazón y circulación: El EPA y el DHA contribuyen al funcionamiento normal del corazón y ayudan a mantener niveles normales de triglicéridos en la sangre.
  • Cerebro y visión: El DHA favorece el mantenimiento de la función cerebral y la visión en condiciones normales.
  • Embarazo y desarrollo infantil: La ingesta materna de DHA contribuye al desarrollo normal de los ojos y el cerebro del feto, así como del lactante y de los bebés de hasta 12 meses de edad.
Además, es vital mantener un buen equilibrio de grasas en nuestro organismo. Un exceso de Omega-6 puede provocar una "inflamación silenciosa" en el cuerpo, lo que a su vez puede derivar en enfermedades graves. Por el contrario, los ácidos grasos Omega-3 tienen un potente efecto antiinflamatorio que ayuda a contrarrestar este proceso.

¿Qué aceite Omega-3 debo tomar?

A la hora de elegir tu aceite Omega-3, es importante fijarse en la proporción de ácidos grasos EPA y DHA. El EPA actúa principalmente regulando la inflamación, mientras que el DHA es clave para la función cognitiva y el sistema nervioso. Aunque ambos están presentes en todos nuestros aceites, sus proporciones varían:
  • Omega-3 TOTAL y VEGAN EPA (Mayor proporción de EPA): Ideal para el metabolismo, la salud cardiovascular y afecciones crónicas relacionadas con la inflamación (como reumatismo o alergias).
  • Omega-3 VEGAN y Omega-3 ARKTIS (Mayor proporción de DHA): La mejor opción para la salud y el desarrollo cerebral (embarazo, prevención de demencia, TDAH).
Todos nuestros productos son 100 % naturales, no utilizan concentrados y se presentan en forma de triglicéridos. Pero lo más importante es que te sientas a gusto con tu elección, ya sea por el sabor, el precio o tu tipo de dieta. Si no estás seguro de qué aceite elegir, estaremos encantados de asesorarte personalmente en el +34 93 348 63 73 / +34 609 90 36 48.

¿Puedo tomar Omega-3 si tomo anticoagulantes?

El Omega-3 puede potenciar el efecto de los medicamentos anticoagulantes. Dado que esta interacción varía mucho dependiendo del tipo de fármaco y de la dosis que estés tomando, es fundamental que consultes con tu médico antes de empezar a combinarlos.

¿Es posible obtener suficiente Omega-3 solo con la dieta?

En teoría sí, pero en la práctica es muy complicado para la gran mayoría de las personas. Para asegurar los 2 gramos diarios de Omega-3 tendrías que consumir cada día al menos una de estas cantidades:
  • 100 g de arenque.
  • 150 g de atún.
  • 250 g de salmón.
  • 300 g de caballa.
  • 1,5 kg de trucha.
  • ¡Hasta 3 kg de bacalao!

¿Cómo puedo aportar suficiente Omega-3 a mi organismo?

La vía tradicional es a través de la dieta, consumiendo pescados azules como la caballa, el salmón o el arenque. Sin embargo, alcanzar la dosis diaria recomendada (2 g diarios) es todo un reto, ya que requeriría comer enormes cantidades de pescado todos los días. Otra alternativa son las fuentes vegetales, como el aceite de linaza. No obstante, los ácidos grasos marinos (EPA y DHA) ofrecen mayores beneficios que los vegetales (ALA). Esto se debe a que el cuerpo humano solo es capaz de convertir entre un 0,5 % y un 10 % del ALA en EPA y DHA. Por ello, un suplemento de alta calidad suele ser la opción más práctica y eficaz.

¿Cuánto Omega-3 contiene el pescado?

El aporte de Omega-3 varía enormemente según la especie. El arenque es una excelente fuente natural, ya que aporta unos 2 g de Omega-3 por cada 100 g. Otros pescados azules como el atún, el salmón y la caballa también son ricos en estos ácidos grasos, aunque en menor proporción. Para que te hagas una idea, esto es lo que necesitarías consumir para alcanzar la dosis recomendada de 2 g de Omega-3:
  • Arenque: 100 g.
  • Salmón: 250 g.
  • Trucha (y otros pescados convencionales): 1,5 kg, ya que sus niveles naturales son bastante bajos.